Escolleras y Playa de Miramar

Raúl Sinencio Chávez

Máximo atractivo turístico en vasta zona, miles de paseantes locales y foráneos concurren a la Playa de Miramar, con“de”, como es correcto. Bañada por el Golfo de México, ocupa la esquina meridional del oriente tamaulipeco. Aparte de atributos propios, deliciosas crónicas permiten disfrutarla.

OLAS

A los pies tiene el último tramo del río Pánuco. Ello abona distintiva identidad. Pánuco significa –recopila fray Bernardino de Sahagún—“lugar donde llegaron los que pasaron el agua”, pues dizque en fechas prehispánicas da entrada a “los primeros pobladores […] de México”, venidos “con navíos que pasaron aquella mar”.

Pero el Pánuco rinde todavía mayores tributos. Sale desde el corazón del país. Desciende con diversos nombres y recibe afluentes que van fortaleciéndolo. El río Tamesí lo ensancha poco antes de la bocana, que divide a Tamaulipas y Veracruz.

He ahí el detalle. Cubre 600 kilómetros. En serpenteante ruta acumula gran cantidad de sedimentos. Éstos, salidos al océano y arrastrados por las olas, cubren el litoral inmediato con arenas de agradables propiedades.

POESÍA

Comienzan a disfrutarlas cuando menos luego de fundarse Tampico en 1823. Sobre la margen izquierda del Pánuco,el primitivo casco de la ciudad y puerto distaba buen trecho del perímetro marítimo. Podía remontarse por tierra, siguiéndose la ribera. Otra opción disponible era aprovechar el cauce fluvial.

Hallamos indicios que algo nos ilustran en la materia. Anuncia con entusiasmo la prensa en 1834: “El bote de vapor Tampico saldrá […] los domingos (permitiéndolo el tiempo) a las doce del día para la” desembocadura, “y regresará a las tres de la tarde”, según la “cuota acostumbrada”. Análogas excursiones ofrecen en 1869 “el vapor Tamesí y chalanes” anexos, publicitándose que respecto a “fletes y pasajes regirá la” misma “tarifa de la empresa”.

       Llamado entonces La Barra, reúneel paraje “casitas de madera”, ocupadas “por las familias principales” del rumbo “que van a tomar los baños de mar en los calores de la estación” veraniega. La oportunidad propicia “los bailes, los juegos […] y la animada y festiva sociedad del mundo elegante”, publica en 1873 Alejandro Prieto. De las instalaciones disfruta ocho años después Porfirio Díaz –pormenoriza extenso reporte periodístico—al presidir suntuoso “almuerzo en” dicho “lugar”, escogido porque “la brisa […] y la soledad añade a los placeres dela mesa toda la poesía de un día de campo”.

PLAYA DE MIRAMAR

LARGOMETRAJES

Iniciadas en 1890 por concesionarios extranjeros, las escolleras mejoran bastante el panorama. Encauzan ligeramente al noreste el desfogue final del Pánuco. Lo anterior facilita que el superior empuje oceánico deposite en inmediaciones de Tamaulipas las claras y finas arenas recolectadas por el larguísimo río.

       A ellas proporciona más franco acceso la vía férrea inaugurada en los estertores decimonónicos. Cerca de 1899 J. Figueroa Domenech observa que los vagones alcanzan el litoral, asiento de “un balneario, […] un restaurante bien atendido” y “un salón de baile” visitado “en las tardes dominicales por la juventud”. Del tren, que corre a intervalos de una hora, quizás desciende el italiano Adolfo Dollero, quien se distrae en 1910 “recogiendo conchas” mientras “tres personas” nadaban, y aunque “nosotros deseábamos imitarlas” –recela–,“temíamos a los tiburones que abundan”.

       Nuevo transporte público, en 1915 los tranvías arrancan operaciones. Cada 15 minutos conducen al balneario “El Recreo de Miramar”, incubándose la denominación “Playa de Miramar”, consolidada por los carros eléctricos, ya que la mencionan en su ruta principal. Esta franja costera inspira varios largometrajes. Destaca “Gran Casino”, filme con Libertad Lamarque y Jorge Negrete, dirigidos en 1946 por el talentoso Luis Buñuel. Otrora tampiqueña, hoy la Playa de Miramar pertenece a Ciudad Madero.

Tranvías Playa Cd madero terminal

Arriba: Playa de Miramar y escolleras, mediados del siglo XX.

En medio: Playa de Miramar, principios del siglo XX.

Abajo: Tranvía en las inmediaciones de la Playa de Miramar, mediados del siglo XX.

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